Preparar las zanahorias: Lo primero que debemos hacer es lavar y pelar las zanahorias. Luego vamos a cortarlas del tamaño y forma que deseamos. Te recomiendo hacerlo tal como puedes observar en la imagen final, bastones cortos. Este tamaño y forma no solo permite que la cocción sea pareja y rápida. También tiene el tamaño perfecto para comerlos de un solo bocado y a la hora de usar en otras recetas suelen ser más prácticos como por ejemplo en wraps, ensaladas, bowls o mi favorito dentro del sushi.
Marinado: Nuestra salsa o medio en el cual vamos a marinar las zanahorias consta de cebolleta cortada bien pequeña, ajo picado, azúcar moreno, salsa de soja y si es necesario una cucharada de agua para disolver mejor el azúcar.
Marinar las zanahorias: Colocaremos nuestras zanahorias previamente trozadas en el marinado, mezclamos asegurándonos que todos los trozos se embeban del marinado.
Cocción: En una sartén caliente colocamos los trozos de zanahoria y el marinado. La cocción debe ser a fuego bajo, iremos mezclando y en 15 minutos nuestras zanahorias deberán tener una textura más blanda pero aún turgentes y un glaseado que las tiñe de un color naranja oscuro.
Presentación: A la hora de presentar o empatar nuestras zanahorias podemos añadirles semillas de sésamo que realzaran su sabor y algo de cebolleta cruda o ralladura de limón para más frescura.
Almacenamientos: Si quieres puedes guardar las zanahorias glaseadas dentro de un frasco o tarro de vidrio en la nevera para conservar su frescura y textura.